lunes, 16 de enero de 2012

CRISIS......DE FE


Es los tiempos que corren donde la palabra “Crisis”, ha pasado a formar parte de nuestras vidas como inseparable compañero de camino, nos hemos acostumbrado a sufrirla tanto a nivel económico nacional e internacional, condicionando nuestra existencia por el daño que genera a nuestra estabilidad laboral, y por ende a nuestras relaciones personales y familiares, ya que la inseguridad que genera al estado de las cosas, hace que no podamos escaparnos de ella impidiendo llevar una vida sin sobresaltos.

Para la forma de ser del Cofrade, y del cristiano en general, una de las razones de ser o estar, se encuentra en una de las tres virtudes teologales: LA FE.

Se constituye como el pilar básico donde se asientan nuestras creencias y valores, y la imposibilidad en ocasiones, de resolver el resto de problemas que nos acechan a través de ella, hace que se tambaleen los cimientos que en otro momento se mostraron firmes, como el clavo ardiendo al que agarrarse y que nunca fallaba. Cuando ello sucede y nos asaltan las dudas sobre la fiabilidad de nuestras convicciones, podemos hablar de Crisis de Fe; que viene a acentuarse en el oscuro presente y dudoso futuro que estamos viviendo en la actualidad.


Crisis de fe es un término comúnmente aplicado a períodos de duda intensa y conflicto interno en las creencias preconcebidas, prejuicios y decisiones vitales.

Una crisis de fe puede ser un simple período de duda en el que la fe demanda una reconciliación o reevaluación antes de poder continuar creyendo en lo que se duda, o continuar en cualquiera que sea el camino de la vida que se cuestiona

El concepto de crisis de fe se aplica más comúnmente a creencias religiosas en las que la fe es un tema fundamental de muchas religiones y la gravedad de las decisiones religiosas se percibe como algo suficientemente importante como para condicionar decisiones vitales tales como un compañero de vida, un trabajo, unos amigos, etc.

La duda religiosa puede llevar a la ansiedad al que duda sobre un supuesto futuro eterno. Las personas que experimentan dudas religiosas o una reconversión total pueden sufrir si temen que el infierno exista, por ejemplo. También los amigos o familiares de los ateos pueden sufrir por el supuesto futuro eterno del amigo o familiar descreído.

Y ante el abandono de un Dios, la persona puede sufrir la nueva sensación de abandono y soledad, ya que no cuenta más con ese baluarte que era el sostén en diversos aspectos de su vida y de su existencia.

Por otro lado, ciertas creencias religiosas pueden conducir a la tristeza (ej.:vida en pecado, resignación, decisión divina, etc), razón por la cual la crisis de fe se convierte en la esperanza de un mejor y más sano disfrute psicológico de la existencia.

Atendiendo a las orientaciones que desde el punto de vista del apoyo psicológico a la cuestión, nos ofrece la web: www.psicoblog.com: la fe forma parte del orden espiritual de un ser humano, sin embargo, produce un efecto directo en otros ámbitos de la vida. También en el psicológico. Por ejemplo, para una persona que tiene unas profundas creencias religiosas, es importante saber que cuenta con la ayuda divina en los momentos de máxima dificultad, que existe un ser superior al que dirigirte para rezar, hablar o encontrarte a ti mismo.

Sin duda, al igual que existen crisis que se producen a nivel vital, también hay crisis a nivel religioso. Es humano dudar, especialmente, cuando hablamos de un conocimiento que remite a aquello que no se ve: la trascendencia y que además, se trata de ámbitos que rozan el plano del misterio: la vida después de la muerte o Dios.

¿Cómo afrontar y superar una crisis de fe?

En primer lugar, intenta vivirla sin culpabilidad, más bien, intenta comprenderte a ti mismo y relajarte en cierto sentido. Cuanto más te obsesiones con esa cuestión, cuantas más vueltas des a la cabeza al mismo tema entonces, más difícil será para ti, encontrar la calma. Puedes hablar de este tema con alguien con quien tengas mucha confianza y a la vez, sea alguien con la sensibilidad necesaria para entenderte.

Utiliza las fuentes de la literatura o de la bibliografía religiosa para buscar algún tema que pueda complementarte en tus inquietudes actuales. Está claro que a veces, en una crisis de fe te das cuenta de que buscas respuestas, por ello, es importante que te hagas las preguntas adecuadas y recurras a las fuentes necesarias. Sin duda, la filosofía es una fuente muy potente para reflexionar sobre la fe, el sentido de la vida y el arte de vivir en plenitud. En general, incluso las personas que se han formado en la religión, superan alguna crisis de fe en algún momento de su vida.

Por todo lo dicho, entiendo que la vida del Cofrade, el origen de sus acciones debe seguir descansando en la Fe, y creer de manera mas firme en lo que hace cuando las dudas quieran minar sus convicciones. Somos conscientes de lo difícil que puede resultar esta tarea, cuando cada vez somos menos los que creemos y tenemos en nuestra Fe, una vía para alcanzar nuestras metas, o cuando desde fuera, quieren limitar su exposición pública cercenando cualquier intento de crecer en ella. Este es el momento de demostrarnos a nosotros mismos, que la Fe….mueve montañas.

Que así sea.