viernes, 23 de enero de 2015

¿¿ PODEMOS ??









Hoy la entrada de Blog quiero dedicarla a  un tema de actualidad que nos hace de nuevo remover las conciencias de quienes entendemos la vida cofrade como un estilo de ser, que alberga un puzzle de aromas, tradiciones, cultura, turismo, sentimientos, devociones,  y por qué no, también con efectos sobre la economía de una ciudad o de un pueblo. Y todo ello no se puede poner o quitar al antojo del gobernante de turno, porque forma parte de la piel de cada lugar, tatuado a base de años y años de cuidados, mimos, amores y desamores.

Si además se trata de la Semana Santa por excelencia, la “madre y maestra” de esta tradición milenaria, como es la de Sevilla, se antoja harto difícil pretender que los ciudadanos dispongan a su antojo de si se pone, se quita o se recorta de aquí o allá…

Como aseveraba en el diario EL MUNDO, el redactor Santiago Díaz: Algo especial tiene Sevilla cuando en pleno enero su Semana Santa aparece en la procesión profana de los trending topics de Twitter. Algo que supone un calvario comunicativo para la secretaria general de Podemos en la ciudad: BEGOÑA GUTIÉRREZ.

'Si se llegara a plantear la prohibición de la Semana Santa, los ciudadanos decidirían', aseguró Begoña Gutiérrez (ante @begogv13, ahora @BegoPodemos, 1.630 seguidores) en una entrevista publicada el lunes por la edición andaluza de EL MUNDO. Esa respuesta, difundida por @ArtesacroT (18.400 seguidores), un portal influyente entre las cofradías, fue el inicio de su vía crucis. No sólo se encontró con el rechazo de otros partidos. Hermandades y costaleros compartieron fotos de pasos y procesiones abarrotadas para defender «una tradición de siglos».

Cuando Begoña Gutiérrez reiteró en Twitter que la Semana Santa formará parte de la cultura local 'mientras la ciudadanía quiera', muchos le recordaron que los sentimientos religiosos no están sujetos al voto popular. Y al aclarar en la cadena SER que sólo cuestionaba 'la gestión de los servicios públicos' ligados a las procesiones, alarmó a los que consideran las festividades religiosas uno de los motores económicos de Sevilla.

Begoña Gutiérrez trató de zanjar el desliz tuiteando por la tarde que 'no cuestiona las celebraciones de Semana Santa', pero la polémica se había desmadrado y ya era incontrolable. Así lo ha reconocido también Juan Miguel Vega, el periodista que le hizo la entrevista. Más allá de la anécdota, el episodio ilustra la dificultad de hacer frente con argumentos matizados a las crisis de reputación que se producen en las redes sociales. También para el partido de Pablo Iglesias , que había acreditado repetidamente su maestría para difundir eslóganes y etiquetas.



 



Mas allá del descontento generalizado con nuestros gobernantes, ya no solo por la situación económica actual, si no por la desconfianza ganada a pulso (sin alivio) por la cantidad de casos de corrupción que amordazan su credibilidad, hay que esperar de los “nuevos partidos” que han irrumpido en el panorama político actual otro tipo de ideas mas certeras, que no ataquen aquello que por lo menos funciona.

 Los ciudadanos estamos necesitados de ESPERANZA para los parados; CARIDAD para los pobres; PAZ para los pueblos en guerra; AMOR para los afligidos;  CONSUELO para los sin techo; calor ante la SOLEDAD, GRAN PODER de convicción en las acciones de los dirigentes;  SALUD para nuestras heridas y penas; dejar de transitar por un CALVARIO de sinrazón; capacidad para volver a la sociedad y reinsertarse para el CAUTIVO; MISERICORDIA con los emigrantes desorientados; contemplar la ESTRELLA  que mas brilla en el firmamento, para no perder el norte…..

Por todo ello, nuestro compromiso como seres humanos en un mundo globalizado, está en otorgar nuestra confianza a quien realmente sea merecedor de una oportunidad para cambiar el estado de las cosas y no para quien quiera torpedear aquellas que son incuestionables, aprovechando es estado de cabreo que tiene la opinión pública general con la situación que a todos nos afecta.

¿ PODEMOS CAMBIAR EL ESTADO DE LAS COSAS ?

Desde el mundo cofrade claro que podemos, y estamos acostumbrados a tirar del carro en situaciones complicadas, de desesperanza. Ahí están las bolsas de Caridad de muchas hermandades, economatos, roperos  y  comedores sociales, el apoyo a los desfavorecidos colaborando con CÁRITAS parroquiales, acciones de solidaridad permanentes, etc…

No se trata solo de sacar pasos un par de horas al año, o de aparecer un par de días en Cuaresma aparentando algo de actividad, …., las Cofradías, los cofrades y la organización de una hermandad demanda un trabajo colectivo de 365 días al año, algo de lo que adolecen algunas de las corporaciones de nuestra comarca y es ahí donde aprovechan algunos para cuestionar su razón de ser.

Por todo ello, queridos lectores, no nos quedemos con este vano intento de desestabilizar nuestras señas de identidad y aboguemos por demostrarle cuan equivocado es el camino de aquellos que pretenden desmontar los cimientos de nuestra historia torpedeando en tiempos de dudas, algunos de nuestros valores mas certeros….


QUERIDO PABLO……CON LAS DEVOCIONES NO SE JUEGA….  !!!!


*Nota: apoyo el twitt de Carlos Herrera....

Ver imagen en Twitter






Anda q enseguida le van a decir a este Señor q no salga un viernes por la tarde....



martes, 13 de enero de 2015

VOLVER A EMPEZAR








Después de un tiempo ausente mas que por dejadez o por apartarme del mundo cofrade, por intentar apaciguar ánimos y recopilar nuevas ideas....vuelvo de la mano de la Tertulia Cofrade LA REVIRÁ, a aportar un granito de arena en esa maltratada seña de la identidad de Don Benito, que es la Semana Santa, y todo lo que lo rodea, es decir, el antes, el durante y el después; por que como no nos hemos cansado de pregonar en casi 300 entradas de este Blog, la vida del cofrade es de 365 días al año, cuando este lo vive de verdad. 

El problema deriva cuando esa manera de sentir, de ilusionarse, de esperar y de trabajar, se ciñe solo a la preparación de un día y una hora; cuando se vive el espíritu cofrade de la apariencia, del "mas que tu...", del condicionar las reglas del juego para que solo puedan participar unos pocos que siguen la línea doctrinal de quienes realmente "ni saben, ni pueden,  ni quieren"... Cuando a través de estas "inacciones", pretenden limitar la capacidad de crecimiento y mejora de nuestra actividad cofrade. Hay quienes hacen del medrar una bandera; quienes practican la envidia para ir corriendo a quejarse a Don Amadeo de que "este niño me ha pegado" en vez de ponerse a trabajar y a servir a sus vecinos; quienes impiden el rezo de un rosario dentro de una Iglesia, bajo la peregrina escusa de no estar invitados a entrar"; quienes dentro de nuestra hermandades sufren a sus dirigentes, y no pueden desarrollarse como cofrades; quienes verdaderamente están capacitados para dirigir a una cofradía y lo hacen; quienes dan la palmadita en el hombro mientras con la otra mano tienen los dedos cruzados; quienes difunden el miedo a creer y a crecer; quienes bajo el logo de la caridad ocultan un ego que les impide reconocer que la CARIDAD la hacemos todos en la medida de nuestras posibilidades, y no nos damos golpes de pecho por ello; hay quienes se agarran al cargo para seguir manejando los hilos de la inoperancia....;  y todo ello, queridos amigos de lo morado, porque no cultivan el verdadero espíritu cofrade, ni practican  los tres pilares fundamentales de una COFRADÍA: FE, CARIDAD Y FORMACIÓN.




Somos agentes activos para la FE, catequesis permanente, conservadores de Arte, del permanente y del efímero....; somos reclamo para el Turismo; manifestación para la Cultura; parte del entramado pastoral de cada Parroquia; motor de la actividad social de cada Barrio.... y mientras todos estos parámetros no se les metan en la cabeza a quienes deben ponerlo en práctica, la Semana Santa de Don Benito, su vida cofrade y la de cualquier ciudad, estará huérfana de un valor fundamental.

Es por ello, que en esta vuelta del Blog, quiero rescatar una entrada de las primeras, porque vuelve a tener sentido su lectura. Se trata de una entrada del 9 de enero de 2012, que por "desgracia" entiendo necesario desarrollarla de nuevo. Su título: SEMANA SANTA: "SEÑA DE IDENTIDAD DE UN PUEBLO".

La motivación no es otra que la ausencia en la nueva web municipal de un contenido especifico sobre la Semana Santa de Don Benito, que esté a la altura de otras manifestaciones de la ciudad como la Velá o las fiestas de Barrio. Hemos pasado de una información obsoleta y desfasada, directamente a la nada. No dudo de las buenas intenciones del Consistorio Municipal, que año tras año hace un intento por mejorar "la cara" de este aspecto de la religiosidad popular; pero no es menos cierto que si no se le da su sitio el resto del año, MAL VAMOS. Por todo ello y con ánimo de realizar crítica constructiva, ahí queda de nuevo:

SEMANA SANTA: SEÑA DE IDENTIDAD DE UN PUEBLO

La Semana Santa puede considerarse como la manifestación pública de la fe de un pueblo. En ella se combinan factores de todo tipo: culturales, artísticos, históricos, musicales, antropológicos, sociales, ... que no tienen razón de ser sin la celebración de los misterios de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

Todo este mundo gira en torno a las hermandades y cofradías , asociaciones de fieles que, aunque parecidas entre ellas, cada una de ellas responde a unos orígenes y una personalidad completamente diferente. Hay hermandades con siglos de historia que se fundaron para responder a necesidades sociales de barrios o de gremios. Otras se fundaron sobre la devoción de imágenes o por la necesidad de un templo cuente con una parroquia.

Del mismo modo que las señas de identidad de nuestras ciudades y pueblos, se acomodan en otros factores alejados del aspecto religioso o devocional, y por todos es comprendido y respetado, hay algo en las manifestaciones de fe públicas, en la calle, que hacen que los barrios, calles y plazas se conviertan en el escenario ideal para la celebración de esa catequesis que hace una hermandad desarrollando su estación de penitencia.

¿Dónde empieza lo lúdico y acaba lo artístico?, ¿cuál es el límite entre el reclamo turístico y la devoción desmedida?, ¿qué aporta a la cultura de un pueblo sus manifestaciones religiosas?, ¿cómo deben tratar las Autoridades Públicas a la Semana Santa de su ciudad?, etc… Preguntas como estas, nos asaltan constantemente a los cofrades cuando observamos que la ciudad donde resides, donde has nacido o a donde acudes en períodos vacacionales, no trata con la debida consideración a la Semana de pasión. Quizás en otra entrada se pueda cuestionar de quien es la verdadera responsabilidad del lugar que el Ayuntamiento de Don Benito ha concedido a este tema, de importancia vital para los cofrades y de menor importancia para los que no creen o no tienen la necesidad de practicar su fe de manera pública, pero si de forma privada.



A la responsabilidad que un Ayuntamiento, como autoridad civil, pueda tener en la materia, también hay que sumar la de los propios cofrades con sus ansias de protagonismo o de poder; las Juntas de Cofradías que han tenido en sus manos la oportunidad de dotar de mayor protagonismo a la Semana Santa en su ciudad; las Parroquias o Iglesias que albergan en su interior Cofradías o Hermandades, o imágenes sin cofradías, con posibilidad de  que se les rinda culto a través de una hermandad, y que por la intolerancia del Párroco correspondiente, o por el criterio particular mas o menos pasajero, limita la posibilidad de que un grupo de fieles pueda sacar adelante un proyecto de cofradía.

Es decir, los cofrades somos conscientes de la importancia que tiene para el devenir de una ciudad, la preparación de esa Semana mágica, donde todo se cumple como estaba escrito; creemos en la necesidad de que Don Benito tome conciencia de la importancia que tiene como seña de identidad o rasgo que defina a la ciudad, el dar su sitio a la Semana Santa, del mismo modo que se le da a otros aspectos que hacen único a nuestro pueblo: la Velá, las Fiestas de Barrio, la Feria y Fiestas, la Cabalgata de Reyes, los Conciertos en la nueva Plaza de Toros, el Centro Comercial Abierto, Caramanchos, Feval, el Museo Etnográfico, la Casa de la Cultura, el Premio literario Francisco Valdés, la Finca Doña Blanca, el Teatro Imperial el Teatro Imperial con sus actuaciones de teatro, musicales o conciertos; la Peña Flamenca; el Patronato Municipal de Deportes y la Ciudad Deportiva; la Coral; el Conservatorio; la Banda Municipal; la Asociación Achikitú; Rodetacón Teatro, etc….Todos ellos son importantes para las Concejalías de Festejos, Deporte, Cultura y Turismo, fomentando su expansión y reconocimiento, e incluso financiando sus actividades, como parte vital de la "marca" Don Benito.

Es por ello, que para dignificar a la Semana Santa, hay que considerarla como una parte mas de la idiosincrasia de la ciudad; mas si cabe, cuando en nuestra ciudad tenemos verdaderas obras de arte a las que prestar atención, como cuando nos ponemos ante un cuadro de Goya o Velázquez, como cuando volvemos al Quijote, a deleitarnos con la pluma de Miguel de Cervantes, o bien cuando volvemos la vista atrás y recorremos las Salas del Museo Etnográfico, asombrados por el patrimonio acumulado; o como cuando nos parece atractivo contemplar una obra de Rafael Moneo (Casa de Cultura de Don Benito).


Para un amante de la Semana Santa, contar entre los titulares de nuestras Hermandades y Cofradías, con un crucificado de Castillo Lastrucci, con una dolorosa de Sebastián Santos; ambas en la Parroquia de Santiago, o con una Virgen de la Soledad de Antonio Bernal, de la escuela cordobesa, etc… no son palabras menores, todo lo contrario, hay que pararse a pensar delante de las imágenes, y que cada uno reflexione sobre lo que le sugieren estas maravillosas tallas surgidas de la mano del hombre. Para unos será la oración, para otros la admiración o la contemplación de una escultura y para otros, nada, siendo también respetable.


Cuando le otorgamos su sitio a la Semana Santa, estamos poniendo el acento a un reclamo turístico para personas que se mueven por interés cultural, o para otras que por mera curiosidad se dejan embaucar por el sonido de una marcha en la calle; por el aroma de los claveles de un paso de palio, mecido al son de sus varales; o por la contemplación de una chicotá bien ejecutada por los costaleros, a la orden de su capataz, mientras nos embriaga el incienso que lo cubre todo; o por el desgarro de una saeta bajo la única luz de la luna, lanzada desde un balcón que da paso a una lágrima derramada por las mejillas, mientras un hondo suspiro nos da el aliento necesario para avanzar en la noche....


Muchas gracias por acogerme de nuevo entre vosotros, y espero seguir ilustrando la precuaresma en los próximos días


VOLVEMOS A EMPEZAR ¡¡¡¡¡¡¡ 





martes, 8 de abril de 2014

CRISTO DEL AMOR Y DEL OLVIDO






Mi Semana Santa de Don Benito, y la de muchos, comenzaba año tras año en el Barrio de San Juan allá a lo largo de los años 80, en la noche del Viernes de Dolores. Entonces tenían un gran protagonismo las calles San Juan, Ancha, Mérida, Pescadores,  Guareña, Plaza de Extremadura, Santa Amalia, Sor María Briz… Quién lo diría 20 años después…

Recogimiento, devoción, humildad, respeto, oración, solemnidad, aroma de cera, perfume de flores, noche cerrada, feligreses, …todo alrededor de aquél Vía Crucis, por entonces parroquial, que llenaba mis ojos infantiles con las primeras procesiones que vivía un corazón cofrade ya por aquél entonces, que asistía curioso a un entrañable acto de Fe, en torno a aquella imagen de Jesús Crucificado, dulce, amable, desprovista de signos extremos de tortura pero que se acercaba al pie de la calle, a hombros de sus vecinos del barrio, abriendo un cortejo que cerraba la Virgen del Silencio, imagen primitiva de la Cofradía de la Soledad, que pasó a residir en la Parroquia de San Juan, para dejar de recibir el culto que realmente se merece…Un acto sencillo, que invitaba a preparar la inminente llegada de la Semana Santa, sin mayores pretensiones que la de dar testimonio de lo que acontece durante todos los viernes de la Cuaresma, culminando en el de la semana de pasión.





 Virgen del Silencio (Don Benito)


Esa escena solo iluminada por las velas del pequeño paso de la Virgen, marcaba el inicio de la  actividad procesional calabazona, y le daba el testigo a dos imágenes, que por desgracia dejaron de formar parte de la vida devocional, por que ese Vía Crucis dejó de hacerse (sin ningún motivo realmente de peso), para dar paso a uno de carácter interparroquial, mucho mas frío, mas largo y desprovisto de una imagen de referencia a la que rezar cada uno de los misterios de las catorce estaciones.



Vía Crucis Parroquial de San Juan  (años 80)


Todavía hoy me pregunto, ¿qué sentido tuvo su eliminación?, ¿qué problema existe en que cada Parroquia pueda desarrollar una actividad propia dentro de su feligresía?..., nos olvidamos que hay muchas personas mayores en cada barrio, que no están capacitadas para hacer un recorrido tan largo, Parroquia a Parroquia, subiendo y bajando cuestas, y que tampoco fomenta la presencia de la juventud en este acto de las vísperas. No es que la cantidad haga la calidad, pero igual que hay una eucaristía en cada templo, durante todos los Domingos del año, ¿qué malo es desarrollar un Vía Crucis, externo en cada Parroquia...? Habrá que pensar en ello.




Pero una vez que se optó por hacer este Vía Crucis interparroquial, ¿por qué no cabe la presencia de una imagen que lo presida?, ya sea esta distinta cada año, rotando de unas Parroquias a otras, o bien, una imagen como la del Cristo del Amor, ese gran olvidado… o qué decir tiene, la presencia del Señor de la Salud, que poco puede aportar a la vida devocional dombenitense, desde su lugar en la Iglesia de la Piedad, que para su desgracia, forma parte de la Parroquia de San Sebastián… Las imágenes nos ayudan a canalizar la oración, y no sobra ninguna; quizás el problema sea el poner en orden todas estas cuestiones, sin miedo a creer y a crecer con ellas.

En cualquier caso, el Cristo del Amor, volverá a salir a la calle desde la Parroquia de San Juan, si bien la Presidenta de la Junta de Cofradías, Doña Francisca Ruiz de la Serna también ha advertido que se trata de una medida excepcional y ha desmentido que cada año vaya a procesionar una imagen distinta en el Vía Crucis. ¿ A qué se debe esta excepcionalidad?... 




El año 2013, fue AÑO DE LA FE, y las Cofradías de Don Benito, pasaron con mas pena que gloria, por no decir que ni si quiera pasaron por la organización de algún acto conjunto que pusiera en liza  el importantísimo potencial que deben tener las hermandades dentro del entramado pastoral de cada Parroquia, y que bien merecía una manifestación en común de cara a ese año que ya pasó. El hecho de que se recalque la excepcionalidad de esta medida, no es mas que una nueva manifestación del temor a crecer y a mejorar, adoptando en ocasiones posturas incomodas e inmovilistas, que no se tiene intención de repetir…


Ojalá que esta Cuaresma y Semana Santa de 2014, visto lo visto, los comentarios de las últimas semanas, tratando de menospreciar los actos que verdaderamente suman, y que solo dan esbozos de lo que se puede llegar a hacer , sirvan para pensar en un mejor futuro para la Semana de pasión calabazona, y para la vida cofrade que debe venir después, puesto que no nos olvidemos de algo, queridos amigos blogueros: hay muchos que están ante sus últimos días de actividad cofrade, cuando el palio de la Soledad entre por la puerta lateral de Santa María, se habrá acabado  su vida devocional;…sin embargo, para otros seguirá teniendo sentido la Caridad, la Fe, la Formación, y sobre todo la vida de Hermandad.

….Mientras eso llega, sigamos el transitar de nuevo, del Cristo del Amor, por las calles de Don Benito… 20 años después…


 


*Nota: Fotografías gentileza del blog: http://despertarcofrade.blogspot.com.es/



viernes, 14 de marzo de 2014

¡¡¡ HAY CANTERA !!!




Es una satisfacción muy grande pensar que las tradiciones pueden mantenerse, con un poquito de interés e ilusión, y con un gran trabajo por parte de todos los que nos gusta llevar la vida Cofrade allí donde podemos ser ejemplo. Si bien es cierto que en Don Benito, es muy complicado picar el gusanillo en los más pequeños, no es menos cierto, que en el ámbito de la actividad parroquial, los cofrades, los catequistas y los sacerdotes, podemos ampliar nuestro campo de miras no solo a la labor que podemos desarrollar con los adultos, sino también a esos niños y niñas, que como espectadores de lo que hacemos, de lo que les proponemos también pueden acercarse a la devoción, a la oración, a los cultos como una extensión mas de nuestra labor formativa y catequizadora.

A menudo solemos ver niños en los cortejos procesionales de nuestras Hermandades y Cofradías, bien acompañando a sus padres en la realización de su penitencia, o bien portando alguno de los elementos que identifican a la corporación en la calle.




Niños en el cortejo procesional de la Borriquita de Don Benito



                                 Niños en el cortejo procesional de la Buena Muerte de Don Benito




                                                            Niños en el cortejo procesional 
                                               del Cristo de la Paz y la Soledad de Don Benito

Pero ahora ponemos el acento a una gran iniciativa que ha tenido la Parroquia de Santa María, con la fundación de una Hermandad exclusivamente de niños en el seno de sus grupos de catequesis. Aglutinando esas pequeñas salidas en el entorno de la Iglesia, que las mañanas de Domingo de Ramos, hacen la mayoría de parroquias de la ciudad; como por ejemplo la Parroquia de Santiago con el Pollino que da la vuelta a la Plaza de España y a cuyos lomos va montando un niño que hace de Jesús en su entrada triunfal en Jerusalem, escoltado por un buen número de pequeños y pequeñas, que vestidos de hebreo y portando palmas y ramos de olivo, escenifican el momento previo a la pasión que viviría   nuestro Señor días después.



Procesión de Palmas por la Plaza de España de Don Benito con Don Delfín, 
Párroco de Santiago, en los años 70


No olvidamos tampoco aquellos inicios de la Hermandad Parroquial de la Borriquita, en aquellas luminosas mañanas de Domingo de Ramos, de finales de los ochenta, cuando surgía como una Procesión de Niños, que vestidos con hábito blanco y portando palmas  y ramos, como acólitos, partían desde la calle San Juan a la explanada de  la cuesta de San Sebastián, cuya Parroquia acogía una solemne misa bajo la atenta mirada de la imagen de Jesús en su Entrada Triunfal en Jesuralem; humilde representación de nuestro Señor, de la Escuela de Arte Cristiano de Olot, que hoy se ve postrada a la tarde oscura y solitaria de los Domingos de Ramos, con numerosos niños en el cortejo procesional.







Imagen de la Borriquita de Don Benito, 
en la explanada de San Sebastián para la portada de la Revista de 1995




El pasado mes de febrero, en la catequesis "de primera comunión" de la Parroquia de Santa María surgió la idea de formar  una "hermandad" de niños para participar en la procesión parroquial del Domingo de Ramos. Para ello se han ido dando pasos:

-1º.- Han adquirido una pequeña  talla de Jesús en la burrita, que llevaran los niños en las andas que se están confeccionando.


-2º.- Los nin@s que quieren podrán hacerse sus hábito para la procesión. El diseño está inspirado en el  "Jesusito de mi vida", muy conocido por los niños.


-3º .- El pasado domingo 23 de febrero, al finalizar la "misa de niños", se empezó a hacer entrega de  la ficha de inscripción. La Parroquia espera que sean muchos los niños que se apunten a esta "hermandad", que realzará nuestra multitudinaria  "procesión infantil  de ramos" y será una catequesis sobre esta celebración litúrgica y, en definitiva, una acción evangelizadora. Procesión que se desarrollará, Dios mediante,  en la luminosa mañana del Domingo de Ramos, por el entorno de la Parroquia sita en el Barrio de San Gregorio.

Para apuntarse hay que rellenar la ficha y entregarla en la parroquia con 10 € para la palma y medalla. El modelo y patrones del "hábito" están también en la parroquia.


-4º.- El domingo 6 de abril, se bendecirá la pequeña  imagen de Jesús en la burrita e impondremos a los niños la medalla de esta "hermandad".


Gran iniciativa esta la de Don Juan Manuel de Miguel Sánchez, Párroco de Santa María del Consuelo  y Vicario de la Diócesis  de Plasencia para la zona Sur; que junto con Don Jesús, los Catequistas, y los abnegados colaboradores de la Parroquia, así como los Padres de estos niños, tienen la ilusión de incentivar la labor catequizadora a través de esta acción; sin mayores pretensiones que las de dar testimonio de la Fe, que los mayores con mas o menos fortuna tratamos de inculcar a nuestros pequeños.


Este afortunado paso tuvo ya una escenificación de lo que nuestros pequeños pueden llegar a reflejar, fruto del esfuerzo de los mayores, el pasado día 2 de febrero en la Procesión de las Candelas, que tuvo lugar en el Barrio de San Gregorio, promovida por la misma Parroquia y sus catequistas. Junto a la Virgen, los niños y mayores  vivieron de forma especial el día de la Presentación de Jesús en el Templo, que felizmente este año coincidió en domingo, por lo que se pudo aprovechar esta celebración de forma muy catequética.


Ese día, en la Iglesia "no cabía un alfiler"; la celebración comenzó con la bendición de las candelas y la procesión con la Virgen y el Niño alrededor de la iglesia, llevando cada niño su candela encendida.










Tras la procesión la Santa Misa en la que, como "homilía", los niños de la catequesis representaron la escena evangélica que acababa de ser proclamada con una gracia y un arte extraordinarios.


Al finalizar la Santa Misa, se soltaron los dos pichones que San José llevó al Templo y se repartieron dulces como "convite" porque Jesús ha sido presentado al Señor.



*Nota: Fotografías gentileza del Blog: 

http://santamariadelconsuelo.blogspot.com.es/



REFLEXIÓN FINAL

Por todo lo expuesto, tenemos que congratularnos de nuevo por una gran propuesta que vuelve a acercar a los mas pequeños no sólo a la actividad de la Iglesia, como extensión de la Palabra de Dios en la tierra, ("dejar que los niños se acerquen a mi"); que les hace partícipes de las tradiciones de la devoción popular, creando el poso necesario para mantenerlas y que los hace madurar como personas en la FE.

Cualquier otra interpretación que se haga de esta iniciativa, basada en una competencia entre Parroquias o entre Cofradías, está totalmente alejada de la realidad, y seguramente se hace por el miedo a perder el poco o mucho protagonismo ganado con los años, y que a veces mas por un mal hacer de las costumbres o una gran incapacidad para mantenerlas, genera un exilio de unos barrios a otros, motivado por la ilusión que se despierta en los mas pequeños de las acciones positivas que nos proponen nuestros Sacerdotes y Catequistas. 

Si practicamos la envidia, el recelo, el rencor, la calumnia, la injuria, la pereza, etc...  incluso cuando tenemos la responsabilidad de dar clases de religión a los más pequeños; nos estamos alejando de Dios, de su mensaje. Todos tenemos cabida en Su Casa; se tiene que dar la opción de elegir donde queremos desarrollarnos como cristianos y por qué; y de cara a nuestros pequeños debemos dar ejemplo de armonía y unidad. Unos querrán ser como los niños que acompañaron a Jesús en su entrada Triunfal en Jerusalém, y no les importará el recorrido, ni el protagonismo, ni si es de día o es de noche; ni si sus ropas son de una manera u otra; otros querrán ser como Judas, que acompañó al Señor en su entrada, como un figurante mas, y esperando su momento de "gloria", para que se cumplieran las Escrituras; pero siendo consciente de que con su actitud cobarde, mezquina, manipuladora e interesada, no estaba honrando a nuestro Señor.

Una COFRADÍA DE NIÑOS, como la que comenzaron en San Juan en los años ochenta, para sacar a la Borriquita, y que tiene su continuidad en una procesión de Palmas alrededor de la Iglesia, en la luminosa mañana del Domingo de Ramos, es lo mínimo que se debe ver en cada Parroquia, en cada barrio; y si esta se hace de forma ordenada y vistosa, con cierta uniformidad, con la responsabilidad de sacar un pequeño paso, como en las Candelas, como podría ser una Cruz de Mayo , o un Divino Niño Jesús; sólo tiene la pretensión de seguir formando y dando testimonio de nuestra FE, y para los cofrades de verdad, es una gran noticia, para poder pensar que.....



 ¡¡¡ HAY CANTERA !!!





lunes, 10 de marzo de 2014

PREDICAR EN EL DESIERTO







Comienza una nueva Cuaresma para todos, y en particular para los amantes de la vida Cofrade. Un tiempo donde culmina la preparación de todo un año, donde se da principio y fin a una manera de cumplir con nuestras pasiones, con nuestras devociones. No es un objetivo en si mismo para el Cofrade, es una razón más para cumplir con sus obligaciones, puesto que tras ella, la Semana de Pasión, es el colofón a una temporada de arduo trabajo y dedicación, pero también es el inicio de la preparación de la siguiente. La vida del cofrade, no es en si misma la que contempla una actividad ceñida a este período, sino que es un peldaño mas, unido al de la Formación, al de la Fe, al de la Caridad de su Obra social, al de la catequización permanente en el ámbito de su Parroquia y de su Barrio. Todos estos parámetros, son los pilares fundamentales de una vida cofrade plena, y quien no los tenga contemplados como tal, no puede considerarse un verdadero cofrade…

A veces uno tiene la sensación, cuando desarrolla este Blog, de estar “predicando en el desierto”; sobre todo cuando el lugar geográfico desde el que nos dirigimos, es uno de los más alejados de esa plenitud de vida y espíritu cofrade verdadero. Está claro, y no engañamos a nadie, que no existe una verdadera “pasión dombenitense”, valga la redundancia del título de mi Blog ( que ya es el vuestro..). Cuando echamos la vista atrás, y tratamos de analizar lo que nos mueve a cada uno a sentir una vida cofrade plena, tengo claro que lo mas alejado de ella, es vestir el hábito de nazareno una vez al año; acudir a rendir culto a mis titulares, una vez al año; no ser convocado para ningún acto solidario, ni de formación, ni de convivencia con otros cofrades; no alimentar la devoción de ninguna de las maneras posibles, que se nos exigen a Hermandades y  Cofradías.

Por todo ello, uno tiene  la sensación de estar hablando para quien difícilmente tienen la intención de escuchar, o cuyas entendederas, están muy alejadas de lo que uno pretende encontrarse al otro lado de la interlocución. Así debió sentirse Juan el Bautista:

Cuando Juan el Bautista salió a predicar, eligió un curioso lugar para instalar su ámbito académico: el desierto palestino. Realmente no podía haber buscado un sitio más inapropiado. ¿Cómo haría la gente para llegar hasta allí? ¿Y cómo podrían ubicarse más o menos cómodamente para escuchar sus sermones, entre las piedras, los insectos, la arena, el sol y las alimañas? ¿Y dónde encontrarían sanitarios, o un lugar para hacer un alto y tomar agua?





Pero a Juan no pareció haberle importado esos detalles. Y a la gente tampoco, porque dice el Evangelio que “acudían hasta él muchedumbres de toda la región de Judea, y todos los habitantes de Jerusalén, y se hacían bautizar por él confesando sus pecados” (Mc 1,5). Juan convirtió el desierto en un hervidero de gente, llegada de todas partes para escuchar su mensaje, confesar sus pecados y cambiar de vida.

¿Pero por qué eligió un lugar tan incómodo para dirigirse a su auditorio? En ese sentido Jesús fue más práctico: buscaba a las multitudes donde ellas se reunían naturalmente: en las plazas, las calles, el Templo, las sinagogas, o las casas de familia. No las obligaba a concurrir a ningún lugar penoso. En cambio Juan les complicaba la vida. ¿Qué razón poderosa tuvo para arrastrar al gentío hasta el desierto y hablarles allí?

Un escenario contradictorio

Si averiguamos dónde exactamente predicaba Juan, quizás podamos resolver el misterio. El primer dato que nos da el Evangelio es que se había instalado “en el desierto” (Mc 1,3-4; Mt 11,7). Éste no era, como solemos imaginar, una planicie cubierta de arena y dunas en medio de la nada. La palabra hebrea midbar (que traducimos por “desierto”) indica un lugar deshabitado y sin cultivar, pero que podía tener vegetación, plantas, y hasta incluso un río.

¿Y cuál era concretamente ese desierto? Mateo lo señala: era “el desierto de Judea” (Mt 3,1). Una vasta región, situada al norte del mar Muerto, justo donde desemboca el río Jordán (Jue 1,16; Sal 63,1). Para nuestra mentalidad, puede resultar extraño que el valle de un río sea llamado “desierto”. Pero hay que tener en cuenta que ese último tramo del Jordán, antes de desembocar en el mar Muerto, es una zona donde no llueve casi nunca, el suelo es infértil, y ofrece al visitante un aspecto árido y desolado. Incluso Flavio Josefo, un historiador judío del siglo I que conocía muy bien la geografía de su país, dice que el río Jordán “serpentea a lo largo de un buen trecho de desierto”. O sea que para la Biblia, el terreno por donde el río Jordán transitaba sus últimos kilómetros se consideraba un “desierto”.



San Marcos confirma el dato cuando dice que la gente iba al desierto a escuchar a Juan “y se hacía bautizar por él en el río Jordán” (Mc 1,5). O sea que “desierto” y “río” eran dos realidades que estaban en el mismo escenario donde predicaba y bautizaba Juan.

El DESIERTO: ESE MUNDO COFRADE QUE A VECES NOS RODEA

En la prédica, como en toda labor comunicativa, es imprescindible contar con público o auditorio, por ello la tarea se torna más que difícil, se diría absurda, si se lleva acabo en el desierto, lugar caracterizado por la escasez de seres vivos. Se dice que “es como predicar en el desierto” cuando se le habla a alguien que no entiende razones, que está muy cerrado en su idea o que no puede o no quiere concentrarse en lo que se le dice. La prédica es algo propio de aquellos que intentan convencer a otros de sus creencias, motivo por el cual se asocia con los ámbitos religiosos y, más comúnmente, con los apóstoles. Precisamente tenemos que recurrir a uno de ellos, San Mateo, para desentrañar el origen del concepto hecho frase: “En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas.” (Mateo·3:1-2). A Isaías no le creyeron, a Juan El Bautista tampoco y a Cristo… muy pocos, al menos en su tiempo.



Así es como nos sentimos algunos COFRADES en esta zona de las Vegas Altas; y recalco lo de COFRADES con mayúsculas, por que también los hay con minúsculas, y esos son los que conforman el gran desierto al que se dirigen los ecos de nuestras palabras….  Mientras unos se siguen quedando en el envoltorio del caramelo, dulce del que solo gustan disfrutar varios días al año; otros nos regocijamos de comernos ese caramelo, y 100 mas como ese el resto de días del calendario.

Ese desierto, lo conforman en mayor medida quienes tienen la obligación impuesta por su cargo, de dar algo mas que un buen deseo o una buena intención. Desde las propias directivas de las Hermandades y Cofradías surge la importante tarea de la MOTIVACIÓN,  la IMPLICACIÓN, la tarea de ESCUCHAR A LOS HERMANOS, la de darles la opción de EXPRESAR SUS OPINIONES; la de abrirse a NUEVAS IDEAS; la de GENERAR CONFIANZA ; la de TRABAJAR POR EL CRECIMIENTO DE LA HERMANDAD…

Cuando todos estos adjetivos faltan y sin embargo sobran otros como la DESIDIA, la ENVIDIA, la PEREZA, el ACOMODAMIENTO, la NEGACIÓN DEL PAN Y LA SAL, la VANALIDAD, el EGOCENTRISMO, y un largo etcétera de calificativos, que afortunadamente nos ofrece el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española; nos encontramos con este desierto para el que uno predica obteniendo muy poco fruto a cambio.



El problema está cuando no se quiere ni se cree en lo que se hace; cuando falta convicción, necesidad de dar sin recibir, cuando nos quedamos en ese envoltorio, pero no acudimos a la casa del Hermano a ver lo que le pasa, lo que necesita, y lo que este Hermano nos puede aportar. Cuando se sientan en la mesa a debatir sobre el futuro de nuestra Semana Santa, los puntos a tratar se quedan en el envoltorio de ese caramelo, por que el sabor del mismo no les gusta. No hay una reflexión profunda de los verdaderos problemas que una Hermandad de penitencia o no, está en disposición de poder solucionar. Se debaten cuestiones que mas se acercan al ego de cada uno, que al ponerse en la piel del hermano, que al intentar ser como el campesino que siembra y siembra y siembra mirando al cielo, y esperando un buen tiempo para su cosecha. Yo les animaría a presentar ideas al Consejo Diocesano de Hermandades y Cofradías de Plasencia, y no a mandar misivas aludiendo a los que las tienen, por omisión de ellos.

Y todo ello me lleva a la siguiente reflexión:

Si no amas lo que haces, si no crees en lo que haces, si te resulta molesto o costoso, si eres incapaz de escuchar y que te escuchen; si solo te preocupa lo que hablen o digan de ti, pero eres incapaz de reconocer tus errores, tus limitaciones, tu incapacidad, y no le das paso a gente mas ilusionada y con mayor espíritu cofrade; difícilmente vas a poder tomar decisiones acertadas y que redunden en un futuro mas vivo, en un tránsito hacia el mantenimiento de las costumbres, de las devociones populares…

Algunos están ya señalados por su nula aportación a la causa, y por el daño que están haciendo a la Semana Santa, pero ….no hay mal que cien años dure.


Mientras sigamos teniendo el ánimo suficiente, (que lo tenemos) seguiremos con nuestra predicación, aunque sea en este desierto que nos rodea….. Esperemos que  esta Cuaresma sea un camino de verdadera reflexión sobre ello.