lunes, 12 de marzo de 2012

MARCHANDO UNA DE TORRIJAS


Como bien conocéis mi gusto por todo lo que viene de Híspalis en estas fechas, también lo es el amor hacia un postre humilde pero exquisito, a la atura del paladar capillita mas exigente. Ese no es otro que el de las torrijas.

Sevilla es una ciudad que ama las tradiciones pero abraza la innovación sin complejos, especialmente en lo referente a la gastronomía. Durante la primavera, no solo las plantas florecen en la ciudad, también lo hacen los numerosos obradores, cafeterías y pastelerías. Su fruto es muy dulce y viene en forma de pestiños, merengues, tejas de almendra, piñonate o las deliciosas torrijas. Son los llamados "Dulces de Cuaresma", que permanecen con nosotros casi hasta la llegada del calor veraniego.

Las torrijas, dulces de Cuaresma por antonomasia, ya se consumían durante el Imperio Romano y reciben diversos nombres según el país en el que nos encontremos: En Alemania las denominan ‘Arme Ritte’r (caballeros pobres), en Francia ‘Pain Perdu’ (pan perdido) y en Inglaterra ‘poor knights of Windsor’ (pobres caballeros de Windsor). Sea como fuere, la necesidad de aprovechar los pedazos de pan sobrantes, es el origen de esta milenaria receta.

Las torrijas son un postre sencillo pero sabroso, especialmente popular en Sevilla, del que hay tantos modos de elaboración como familias sevillanas. Cada unidad familiar les da su toque personal, algunas las rocían de canela, otras las cubren de chocolate, otras las empapan en vino dulce…los hay quienes incluso incorporan el aroma de la ya inminente Feria de Abril y les añaden un buen baño de manzanilla o fino.

Y hasta en la manera de hacer torrijas, hay varios bandos. Están los partidarios de usar pan de molde y los que defienden a ultranza la textura del pan tradicional. También se ‘discute’ si su sabor mejorará con vino o con leche o si es mejor la torrija ‘mini’ o la de tamaño habitual… y la cuestión fundamental: ¿torrija tradicional o torrija innovadora?

Estas son las torrijas clásicas de Sevilla, con pan cuadrado y gordito, especial para torrijas, se hacen de vino o leche

Ingredientes:

1 barra de pan de molde especial para torrijas (suele ser un pan mas apretao)
1 l de leche
350 gms de miel
200 grms de agua
Canela en rama o en polvo
Corteza de limón
2 huevos batidos
Aceite para freír

Elaboración:

Esto se hace todo muy rápido así que hay que tenerlo a mano con antelación

Primero se hierve la leche con canela en rama o en polvo y la corteza de limón, se deja templar bastante
Por otro lado se pone en un cazo a hervir la miel con el agua, la canela en rama y otra corteza de limón, en este he sustituido la corteza por unas gotas de extracto de limón, tiene que quedar una melaza ligerita y se reserva caliente

Calentar el aceite y poner 2 bols, el primero con la leche, el segundo con huevo batido

Meter las rodajas de pan primero en leche hasta que absorban bien, escurrir y pasar por el huevo batido y freír en abundante aceite, pasar a una fuente con papel absorbente, hay que hacerlo en tandas y poco a poco cuidando que el aceite no coja mucha temperatura.

Cuando ya estén todas poner a calentar de nuevo el cazo con la miel y enmelar las torrijas empujando con la espumadera hacia dentro para que cale bien el almíbar

Pasar a una fuente plana y colocarlas, con el almíbar restante regar las torrijas e ir consumiéndolas de abajo a arriba para que se vayan empapando bien.

Como la Semana Santa calabazona es la que nos ocupa por estos lugares de la red, dejo para otro día, por la importancia que merece, la entrada relativa a los dulces de Cuaresma, típicos de nuestra tierra, y a este lado de las vegas altas del Guadiana.

sábado, 10 de marzo de 2012

TODOS IGUALES



Afortunadamente, a día de hoy, no tenemos motivos para hablar de diferencias por cuestión de sexo en ninguno de los aspectos que nos rodean. De ello, y aunque en los inicios no fuera así, también nos congratulamos los cofrades, al ver nuestras Hermandades con hermanos y hermanas conviviendo y trabajando codo con codo, sin ningún problema ni limitación estatutaria.


Es por ello que podemos ver a Hermanas Mayores, Pregoneras, Presidentas de Juntas de Cofradías, Priostes, Diputadas de Tramo en la Procesión, Nazarenas, Camareras, etc… y no implica ninguna sorpresa añadida. Un claro ejemplo de ello se desarrolla en nuestra querida ciudad de Don Benito, donde la Semana Santa local, viene disfrutando personas de género femenino en los cargos de mayor relevancia del ámbito cofrade, como así sucede con la Hermana Mayor de la Cofradía de Medinaceli, Doña Francisca Ruiz de la Serna, cuyo cargo comparte con la Presidencia actual de la Junta de Cofradías; o con Doña Raquel Parejo Andrada, Hermana Mayor de la Hermandad Parroquial de “la Borriquita”.


Su compromiso, esfuerzo y dedicación no tiene ningún género de dudas y se desarrolla con plena igualdad de derechos y obligaciones al género masculino.


En lo que se refiere a llevar los pasos a costal, todavía no es muy corriente ver cuadrillas de costaleras bajo los pasos, pero en un futuro, no nos parecerá que su esfuerzo físico sea mas o menos que el de cualquier cuadrilla al uso, pero sin duda, eso es cuestión que ha de generar otros debates de mayor calado, por aquellos que puedan estar a favor y en contra.


A título de ejemplo, y para que veamos lo avanzados que estamos en Don Benito, tan solo desde el pasado mes de febrero de 2011, todas las hermandades de la Semana Santa de Sevilla deberán permitir que las mujeres salgan de nazarenas. Un decreto publicado por el arzobispo, Don Juan José Asenjo, estableció la "plena igualdad de derechos" entre los miembros de las hermandades "sin que sea posible discriminación alguna en razón del sexo, incluida la participación en la Estación de Penitencia".


El Silencio, la Quinta Angustia y el Santo Entierro son las tres únicas hermandades de la capital que no habían levantado todavía el veto a las mujeres en sus cofradías. Sus responsables y el Arzobispado acordaron hace unos meses que la igualdad de derechos se impusiera mediante una orden de Asenjo.


En el texto, que entró en vigor el 2 de marzo de 2011, derogaba las reglas internas de las hermandades que siguen sin admitir nazarenas, el arzobispo afirmó que su decisión respondía a la petición de "cuantas hermanas, ante las dificultades encontradas en el seno de sus hermandades, expresan su vivo deseo de participar, en igualdad de condiciones" en las cofradías.


Las cofradías y los cofrades, debemos ser ejemplo de igualdad de géneros y oportunidades, y desterrar cualquier vestigio de discriminación, si queremos seguir avanzando hacia el futuro.

jueves, 8 de marzo de 2012

¿TE VIENES A LA MADRUGÁ?....


Recuerdo esta pregunta como si fuera ayer, y sin embargo ya han pasado dos años desde que mi amigo Pedro me llamara por teléfono para hacérmela.

Pero ¿qué es eso de la Madrugá? – dije yo. Pues nada, explicaba mi amigo, que el Señor sale a la calle por primera vez, después de que se conformara la Cofradía con estatutos y reglas, felizmente aprobada por el Obispado. Me explicaba mi amigo, que llevaban muchos años detrás de su creación, y teniendo una imagen en aquella Iglesia, extramuros de la ciudad, a la que se tenía una gran devoción, tanto por el barrio, como por el resto de vecinos que acudían desde mas lejos. Me comentó que era tal la devoción que llegó a despertar, que venían de pueblos de los alrededores a rezar ante la imagen, lo cual provocó que la Iglesia tuviera que abrirse durante más horas a la semana.

En tiempo de Cuaresma, era muy concurrido el besa pies al Señor, algunos días con largas colas que salían varios metros de la puerta principal del templo.

Con gran ilusión de los hermanos de la joven Cofradía fueron capaces de cumplir su sueño, que no fue otro que el de sacar la imagen a la calle, después de una década en su Iglesia, sin poder hacer estación de penitencia. Unas veces por dejadez eclesial, y otras por luchas de egos y falsas intenciones, se había demorado en exceso esta posibilidad. Al final, los vecinos de aquel barrio sumaron sus fuerzas, y se valieron del amor y devoción a su imagen, así como del consejo y apoyo de cofrades de corazón, para dar forma a un proyecto muy ansiado.

Con paciencia, humildad, y mucho esfuerzo, se fue preparando un paso digno donde pudiera posesionar aquella imponente imagen de Jesús Nazareno, cargando con su cruz. El primer año, fue el de los nervios, el de las pruebas, el de ver la reacción en la calle de cuantos se agolparon para verlo caminar, y ¡como caminaba el Señor!, con qué elegancia, con su larga zancada, representada fielmente por sus costaleros.

Pero lo mejor de todo, y lo que mas reticencias había causado entre la gente, era la hora de esta procesión: las 2:00 de la madrugada, del Jueves al Viernes Santo. Era algo nuevo, poco visto en la ciudad, y con el marcado miedo a la falta de gente en la calle, unos por estar de vacaciones o en los campos, otros por falta de interés o de espíritu cofrade, y otros por rechazo a estas manifestaciones de fe; parecía el campo de cultivo mejor abonado para que la procesión discurriera en la mas absoluta soledad. Lejos de esta realidad, las calles se mostraron llenas de caras con ilusión, incluso algunas con la sorpresa de ver como anda un paso de verdad, arropado por la Banda de Cornetas y Tambores, que con sus sones aflamencados daba una distinción única a su caminar.

La emoción de quien reza al Señor entre lágrimas, se mezclaba con los aplausos que iban adornando cada metro que avanzaba sobre la calle. La estación de penitencia se desarrollaba desde su Iglesia discurriendo por el barrio alto de la ciudad, por aquellas calles angostas y estrechas, con apenas la luz de sus graciosos faroles de guardabrisa. Este “Vía Crucis”, tenía su momento cumbre cuando llegaba a la Plaza, abarrotada de gente expectante, con la luna llena de telón de fondo, y la brisa abrileña todavía fresca, por ser la primavera temprana.

El capataz mandando a sus hombres, que con tesón y valentía, llevaban en volandas al Señor, con chicotás lentas y pausadas, reproduciendo fielmente el paso del Nazareno. Alguna saeta desgarrada, se lanzada desde un balcón cercano, y el paso quedaba parado esperando avanzar a los sones de su Banda. Una larga hilera de penitentes con hábito blanco, capa y antifaz morado, acompañaban a Jesús en su particular pasión y……

"Llegó como llega siempre y su pueblo lo esperaba.
en el bamboleo de rezos de su túnica gitana
se iban clavando los oles por
donde el señor pasaba,
oles que estaban brotando del fondo de las miradas por donde habla el corazón
sin que se tercien palabras.
llegó como llega siempre
y su pueblo lo esperaba.
al mismo compás flamenco,
llegó con la misma gracia y
con la misma finura.
tocando la misma banda,
´pa´ que fuera como siempre tocaron
las mismas marchas
y a su son se derramaron
la armonía y la elegancia.
llegó como llega siempre
y su pueblo lo esperaba.
y se fue sin que su pueblo quisiera que se marchara.
su perfil se iba alejando por la calle de la luna
porque los rayos del alba los trae su madre de angustias
´reflejaos´ en la cara.
llegó como llega siempre y su pueblo lo esperaba,
al señor de la salud, al de la morena estampa,
llegó y pasó como siempre, poniendo en pié a “toa” la plaza…

….. Dos años después, ahí me encontraba yo, formando parte de la bulla que abarrotaba la puerta principal del Templo. La Cruz de guía enmarcada por el dintel de la puerta, y los primeros aplausos de los que allí estábamos. Una mirada al cielo, y un hondo suspiro, me transportaron a la realidad de un hecho insólito, pero que empezaba a ser santo y seña de aquella Semana Santa, que estaba un tanto dormida, y necesitada de manifestaciones de fe de esa categoría…

Ahora soy yo quien descuelga el teléfono para decirle a mis amigos, ¿te vienes a la Madrugá?......

Gracias Señor, por haberlo conseguido.

martes, 6 de marzo de 2012

MISERICORDIA


Misericordia, Dios mío,
Misericordia.

Como abrazaste el madero,
con tus brazos extendidos,
sufrimiento verdadero
por los renglones torcidos.

Con la mirada perdida,
con tu gesto de dolor,
se va escapando la vida
y va naciendo tu Amor.

Humillado y sin consuelo,
lacerado en tu pasión,
alzo mis ojos al cielo
para pedirte perdón.

Misericordia, Dios mío,
Misericordia.

Por nosotros olvidado,
mis pecados te entristecen
y no me has abandonado ,
pues todos ellos merecen

tu desvelo y compasión,
tus lágrimas y favores,
tus penas y tu emoción
por todos nuestros errores.

Salva mi alma, Señor,
alíviame de maldad
y viviré sin temor,
Con esperanza y bondad.

Misericordia, Dios mío,
Misericordia.

domingo, 4 de marzo de 2012

CUALQUIER TIEMPO PASADO FUE....CAPÍTULO I



Para que las cosas tengan un sitio en el tiempo, y se puedan asentar las tradiciones, es necesario no olvidarse del origen de las mismas. En el ámbito de lo cofrade, donde el paso de los años, suele ser beneficioso, es menos palpable en ciudades donde no hay un gran espíritu cofrade, como la nuestra. El echar la vista atrás hacia como se conformaban, nos sirve para entender que cualquier modificación de las mismas, con la idea de crecer o de mejorar, a veces no significa acertar. Sobre todo cuando se pierde la perspectiva de por qué se crearon, con qué fin o con qué sentido.


Esto le ha sucedido a alguna de las tradiciones más asentadas de nuestra Semana Santa de Don Benito, y es por ello que en estas entradas del Blog, y desde el máximo respeto a quienes han influido para que las cosas sean como son, voy a expresar mi humilde opinión para que se valore lo que había antes y lo que tenemos ahora.


En este Capítulo I, me voy a referir a la Procesión del Domingo de Ramos, organizada por la Asociación Parroquial de la Borriquita, y en concreto a su composición allá por la década de los 80 y principios de los 90.


Nos indica la revista de Semana Santa de 1994, cuando la tradición ya estaba asentada lo siguiente:



DOMINGO DE RAMOS


PARROQUIA DE SAN JUAN BAUTISTA


Día 27 de abril, a las 10.30 horas, Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalem y María Santísima del Consuelo


PROCESIÓN CON NAZARENO Y MANTILLA



A las 11.00 horas, bendición de las Palmas en la Explanada de San Sebastián, prosigue la Procesión incorporando a los mas pequeños


ITINERARIO


San Juan, Magallanes, Luna, Amargura, Mártires, Explanada de san Sebastián (Eucaristía), San Sebastián, Primera Cuesta, Busto, Virgen, Plaza España, Arroyazo, Ancha e Iglesia de San Juan.

Como se puede comprobar era un recorrido también largo, como el actual, pero con una serie de matices que lo hacían único.


En primer lugar la hora, que se desarrollaba por la mañana, esas mañanas luminosas de Domingo de Ramos, donde se decía “quien no estrena no tiene manos”, - aunque sea unos calcetines - , les decían sus mamás a los niños, cuando los preparaban para la procesión de las Palmas.


La misa comunitaria en la Explanada de San Sebastián, lo cual propiciaba un acontecimiento único, por el lugar amplio donde se desarrollaba, por lo concurrido del acto, ya que iban feligreses de todas las Parroquias, y por dotar a San Sebastián, a su Parroquia y a su Barrio, de un sitio o lugar en el ámbito de la Semana Santa local. Espacio que hoy se ha perdido en tanto en cuanto que es la única Parroquia que no lleva a cabo manifestaciones externas en lo que se refiere a Cofradías y Procesiones.


En tercer lugar, factor para mi muy importante, es el acompañamiento de niños vestidos de acólitos con ramas de olivo y palmas, que en un número importante, daban ese toque único al cortejo, donde empezaban a salir los primeros nazarenos blancos. Como se puede apreciar en la foto que precede a esta entrada del Blog, había muchos pequeños, que por la hora en la que se desarrollaban estos actos del Domingo de Ramos, podían formar parte de los tramos de la procesión, cuestión que a día de hoy, y a las horas que sale esta procesión desde 1996, resulta prácticamente imposible. Hoy tan solo tramos de nazarenos van adornando la trayectoria de esta Hermandad, que por determinadas calles camina prácticamente sin público, más allá de la salida, su paso por la Plaza de España, y la entrada.

Creo que una de las razones de ser de una Cofradía, es la de crear cofrades, desde pequeños. Aquellos niños que salían en procesión, iban cultivando su espíritu cofrade, y con el paso de los años constituirían nuevos tramos de hermanos que acompañarían con su hábito de nazareno, a sus titulares.


Por este motivo, esta procesión en su origen, antes de la salida de nazarenos, era considerada “LA PROCESIÓN DE LOS NIÑOS”.


Bajo mi punto de vista, y siempre, reiterando mi máximo respeto a sus rectores, cabría dar mayor representación a los pequeños, a esos hábitos blancos estrenando palmas, unas trenzadas en difícil filigrana, y otras al natural; y para ello se podría probar a salir de nuevo por la mañana. Sería muy lucida y concurrida la procesión, y quizás hay que ir desterrando de una vez por todas ese miedo generalizado de las Cofradías de Don Benito, a no mover mucho las cosas porque como la gente se va al campo, al fin y al cabo, son pocos los que nos esperan en la calle.


¡Ánimo a la Hermandad, y feliz tiempo de Cuaresma!.